De niñas lavaron ropa en el río, acarrearon agua, cocinaron, limpiaron, hicieron camas..., de jóvenes cambiaron pañales, siguieron cocinando, limpiando, haciendo camas, llevando a los niños a las escuelas....
Hoy sesenta años más tarde, siguen cocinando, limpiando, haciendo camas y dicen que por la crisis, también han añadido a sus no pocas funciones, la de llevar nietos al colegio. Probablemente, no reciban nunca la encina de oro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario